La edición que está en la biblioteca municipal y que he leído es la de Alianza.
Laín Coubert
Cuando escucho la vieja voz de mi sangre que canta y llora recordando pasados siglos de horror, siento a Dios que perfuma mi alma y en el mundo voy sembrando rosas en vez de dolor.
Arthur Conan Doyle se basó en Joseph Bell para crear a Sherlock Holmes, el detective más famoso de la historia. Hace ya unos meses que me leí otra de sus aventuras y la colgaba en este blog. En esta ocasión es El perro de los Baskerville la aventura con la que he disfrutado de las maravillas de una narración que sigue dejando, pese a los años pasados, boquiabierto por su maestría en el uso de la lógica y la deducción.
Asistí a su funeral casi sin querer. Con los ojos rojos y la cabeza un poco embotada. Los párpados se abrazaban, pensando que al separarse de nuevo la púpila dejaría de soñar. Pero no lo hacía. Allí me esperaba la silla. Y ella en su ocaso. Con aromas de Santa Teresa inyectados y rodeados del concierto ejecutado por mil y un pájaros. Los cúbitos de hielo, boquiabiertos, veían el descender, lento, del Sol.
Este libro contiene dos historias escritas por Wilkie Collins, hijo del famoso pintor William Collins. Collins fue uno de los creadores de la novela policiaca, usando en sus textos ambientes rodeados de misterios y suspense. A partir de su amistad con Dickens en su estilo adquirió aún más importancia este conjunto de características. Curiosamente es uno de los precursores del uso, como argumento, del robo de una reliquia, tema que luego ha sido muy usado en la literatura de este tipo.
El Viso antes de El Viso es un libro, escrito por Juan Antonio Martínez Romero, que recoge los datos más importantes y recientes que nos ayudan a entender lo sucedido en nuestro entorno más próximo, en un período que abarca desde la llegada de los primeros homínidos hasta la conquista por las fuerzas romanas. Los datos que se presentan permiten inferir lo sucedido en esta zona y lo permiten siguiendo una metodología científica. La ciencia se basa en perseguir la mentira para así desecharla y quedarnos con la teoría más problable: por ello eso que se dice que la ciencia no busca la verdad, sino la equivocación. Juan Antonio Martínez, a partir de obras anteriores y de los datos recabados a partir de los restos encontrados en diversas zonas de importancia de nuestro entorno, traza el discurrir del homo sapiens en estas tierras invitando al lector a iniciar un recorrido apasionante. Un recorrido lleno de ejemplos de eso que ha sido la evolución en estos últimos miles de años protagonizada por los homo sapiens. Un suspiro en la historia de nuestro planeta, pero que ha permitido la eclosión de los sapiens. Un recorrido lleno de conquistas, luchas, pérdidas y avances. Un recorrido que ha deparado lo que hoy en día conocemos como sociedad y a sus protagonistas. Años que han forjado el ADN de nuestra especie pero también ese ADN social más intangible.
Esta vez he optado por un libro de Martita. Carta de una desconocida es una obra de Stefan Zweig. No es la primera vez que leo algo del escritor nacido en Viena, pero está claro que este breve libro (apenas 65 páginas) deja patente su maestría como narrador.
En estos días he disfrutado de un libro que tenía ganas de leer desde que lo ví en la biblioteca. Y es que se decía que La Cúpula era la vuelta del mejor King, el regreso del maestro. Las cerca de 1.200 páginas del libro asustan pero, aprovechando las horas en busca de sombra, he vuelto a disfrutar del autor de Maine.
Atardece. Tras los árboles el cielo mezcla un rojizo añorante con un azul brillante. Se escuchan cantar algunos pájaros. "Con la estrella polar a mis pies, vuelvo a casa perdida otra vez" dice la canción que suena. La copa de Canals & Nubiola tiembla y algunas gotas resbalan por el cristal.
En ciencias sociales, la anomia es la falta de normas o incapacidad de la estructura social de proveer a ciertos individuos lo necesario para lograr las metas de la sociedad. Se trata de un concepto que ha ejercido gran influencia en la teoría sociológica contemporánea. También ha ofrecido una de las explicaciones más importantes de la conducta desviada. El término (etimológicamente sin norma) se emplea en sociología para referirse a una desviación o ruptura de las normas sociales, no de las leyes (esto último es "delito"). En el mismo sentido ha sido retomado por la antropología, aunque en esta disciplina ha ido perdiendo vigencia tras la crítica de las corrientes opuestas al funcionalismo estructuralista, sobre todo el Multiculturalismo. La mayor presión conducente al desvío se da entre los grupos socioeconómicos más bajos y las conductas desviadas son: el crimen, el suicidio, los desórdenes mentales, el alcoholismo,etc. Se supone que la anomia es un colapso de gobernabilidad por no poder controlar esta emergente situación de alienación experimentada por un individuo o una subcultura, hecho que provoca una situación desorganizada que resulta en un comportamiento no social.
El término fue introducido por Émile Durkheim (La división del trabajo social y El suicidio) y Robert K. Merton (Teoría social y estructura social); este último formuló las leyes que, al incumplirse, conducían a la anomia:
La anomia es en este caso una disociación entre los objetivos culturales y el acceso de ciertos sectores a los medios necesarios. La relación entre los medios y los fines se debilitan.
El concepto de anomia está vinculado a otros como el control social y la desviación. Pero la anomia se debe al actuar de un agente social manifiesto en ausencia de normas en relación con el éxito en un rol dentro del sistema. La regulación moral correspondiente -codificada en normas sociales- queda obsoleta en la función de favorecer la solidaridad orgánica, por lo que se produce una desinstitucionalización por falta de los referidos valores normativos, en un abanico que va desde los usos y costumbres al extremo más grave de la falta de igualdad de oportunidades sociales para avanzar al siguiente escalón de nuevos bienes culturales, religiosos o societarios del progresivo estadio de desarrollo.
Concretamente, según Durkheim, la anomia implica la falta de normas que puedan orientar el comportamiento de los individuos. En el funcionalista Merton, sin embargo, la anomia representa la imposibilidad para ciertos individuos de acceder a los medios que sirven para obtener los fines establecidos socialmente, o viceversa.
Ya en los tiempos de Platón, los hombres se preocupaban por la naturaleza de la sociedad y las relaciones del individuo respecto al orden social global.
http://es.wikipedia.org/wiki/Anomia_%28ciencias_sociales%29
El helado de gintonic que se derrite por Santa María La Blanca, a la altura de esa terraza de bar donde se escuchan mil y una lenguas. La cerveza tomada al borde del Guadalquivir con el ventilador y su húmedo soplar. El conducir a las cuatro de la mañana, tranquilo, sin prisas. Las risas y empujones en la cocina mientras los macarrones están al fuego y el microondas pita con insistencia. Los sueños enredados y confundidos. La noche de teatro en Mérida o el paseo por Úbeda con las estrellas a nuestros pies. Las canciones a través de kilómetros, que se diluyen en el aire para tomar al asalto el horizonte del cerebro. Las tardes compartidas empujando el carrito por los pasillos del super. Los besos, abrazos, caricias. Los nachos a los pies de la Giralda. El paseo por las calles tranquilas que rodean al colegio Albaicín. Los sms. Los mails. El facebook. Los encuentros y los encontronazos. El abrir los ojos y el verte ahí. El escuchar y el oir tu respiración. Las cervezas en el Tribal, el pulpo de la Jacaranda o los cubatas del Lampi. Los libros en la mesita. Pero sobre todo la ilusión conjunta.
Estas dos últimas semanas he estado enfrascado en la lectura de uno de los últimos libros de Pérez-Reverte. Uno más de los que he leído de este autor, y realmente, en ocasiones, a través de su lectura parecían asaltarme en tropel un ejercito de "dejà vu" ya que muchos de sus elementos han sido usados por el antiguo corresponsal de guerra en otras obras. El ajedrez (La tabla de Flandes), la navegación (Cabo Trafalgar),a invasión francesa (Un día de cólera) o la guerra (El pintor de batallas) son elementos que lo ejemplifican.
En el año 2008 se celebraron las III Jornadas de Historia organizadas por el Ayuntamiento de El Viso del Alcor teniendo como hilo conductor la situación de nuestra localidad en la llamada Guerra de la Independencia (1808-1814). En las siguientes jornadas, celebradas en el 2010, el tema elegido era la visión de nuestra localidad en los años que van desde la proclamación de la II República a la Guerra Civil.
En demasiadas ocasiones, cuando se escucha o se lee a alguna persona que pueda representar a ese extraño ente que identificamos como izquierda (política y/o sociológica), me asalta una duda. Y hace mención a la capacidad de autoengaño (o por lo menos de memoria selectiva) que parecemos tener los que pretendemos, intentamos o queremos defender postulados cercanos a ese ideario. Existe un error de base que yo asocio a una creencia en una supremacia moral o ética de la izquierda sobre la derecha. Una creencia, firmemente anclada en el subconsciente de la izquierda, que supongo puede provenir de los primeros años de nuestra democracia adolescente. Puede que para crear un proyecto realmente atractivo desde la izquierda lo primero que tengamos que hacer sea olvidar esa falsa supremacia. En caso contrario podremos encontrarnos en demasiadas ocasiones frente al espejo, mirándonos el ombligo, mientras la sociedad camina hacia donde camina ante la falta de opciones reales basadas en planes claros de futuro y no en reminiscencias del pasado.
Mario Conde es una de esas personas que ocupan para unos altares y para otros los infiernos. Personaje de los más importantes de finales del siglo XX en España consiguió amasar un enorme imperio a través de su entrada en Banesto y de sus relaciones con medios de comunicación, en especial con El Mundo. Tras la intervención de la entidad por el Banco de España y tras una serie de juicios Conde terminó en Alcalá-Meco, momentos en los que se basa este libro, Memorias de un preso.
La puta blackberry ha dejado de sonar!!!!!!!!!!! Espero que ahora mis dopaminas y mis otras catecolaminas se vayan a tomar una leffe y me dejen tranquilito una época.
No podría mentir en ello. Caí en hacienda de rebote. Nunca me lo había planteado ni jamás se me había pasado por la cabeza. Fruto de una casualidad que, sin embargo, ha marcado estos meses, estos años y, posiblemente, mi vida. Tras esa decisión han venido otras muchas decisiones. Algunas acertadas y otras equivocadas. Nunca tampoco pensé que iba a llorar siendo concejal. Y esta delegación me lo ha demostrado. Y me ha enseñado la importancia de llorar por impotencia. La importancia de obsesionarse con algo y luego no poder sacarlo adelante. Las mañanas compartidas en tesorería haciendo cuentas que nunca nos conseguían calmar, las manos en la frente, las carreras por los pasillos del opaef o los de diputación, los cabreos para encontrar un aparcamiento en La Cartuja, las sonrisas en intervención. Los gritos algunas tardes cuando me juntaba con el clan de los filósofos, los golpes en la mesa al son de la canción, o los sueños que hacían sudar. Los cochazos a Gines o a Brenes, las carreras a la imprenta, el corazón acelerado cuando faltaban ceros, el tragar saliva cuando las horas pasaban y el dolor de cabeza aumentaba, las aspirinas que se perdían y la calculadora que echaba humo...
Por fin es lunes. Y el lunes que estaba señalado en mi calendario. Hoy el café me ha sabido mejor. Ese café y esa tostada que me han acompañado en estos meses y que hoy me han sabido diferente. Un sabor que emana de saber que se están viviendo unos momentos históricos. El domingo de ayer, la jornada electoral de ayer, fue histórica. Una vez más las urnas esperaban las voces de los ciudadanos y ellos hablaron. El resultado, en un principio, fue el esperado y temido a partes iguales. Quizás salpicado de algo más de ímpetu y contundencia. Pero poco más.
Marta me regaló este libro por mi cumpleaños, dejándose llevar por esa manía mia de leer novela negra. Nunca había leído nada de Ruth Rendell pese a ser una de las más famosas creadoras de este tipo de novelas, proveniente de una escuela, la inglesa, famosa por este subgénero de literatura. Por ello me dispuse con ganas e ilusión a leer Trece escalones.
Es difícil imaginar que un libro, antes de ver la luz, antes de estar en las estanterías, antes de poderse leer, acapare la atención de tal manera que incluso se creen clubs de fans acerca del mismo. Más complicado aún es si es el primer libro de un autor, si es la primera vez que lanza una historia sobre papel. Sin embargo todo esto lo ha conseguido el norteamericano Patrick Rothfuss. El nombre del viento ha roto esquemas en este sentido.
El pasado viernes tuve la oportunidad de asistir al curso Herramientas 2.0 organizado por la asociación JUN_tos. En él tratamos, en cuatro horas condensadas, el papel y el futuro de las redes sociales sostenidas en internet y nos acercamos a una serie de valiosas herramientas que mejoran nuestro trabajo con tuenti, facebook o twitter. Analizamos la perspectiva y el uso que se puede dar a dichas redes desde un punto de vista progresista como canalización del mensaje político y su feedback con la ciudadanía.
Estos días previos a las elecciones locales del 22 de mayo estamos asistiendo a la presentación de numerosas candidaturas. Resulta curioso cuando se analizan y se observa que las personas sin carnet o afiliación formal política están creciendo dentro de dichas candidaturas, copando en muchas de ellas los lugares de salida.
Ghada Sammán, nació en Damasco pero su vida ha estado a caballo entre el Líbano y París. Es una escritora considerada una verdadera maestra del relato corto dentro de la literatura árabe. En La luna cuadrada nos presenta una decena de relatos desbordantes de fantasía. Desde "el hada de los cisnes" a "huevo con aire acondicionado", la fantasía, pero también la mordacidad y la reivindicación de los derechos de la mujer, nos sorprenden en sus páginas.
Liaquat Ahamed escribió Los señores de las finanzas partiendo de una idea muy simple. Es una idea recogida en las primeras páginas del libro y que se puede resumir en la frase de Benjamin Disraeli que dice "no leáis historia; sólo biografía, porque eso es vida sin teoría".
Palabras de Walter Bagehot,reconocido economista inglés del siglo XIX, recogidas en la National Review de enero de 1856:"
Explicación de la crisis actual al estilo XIX.
Laín Coubert
Me siento orgulloso de ello. Lo cierto es que me ha costado mi esfuerzo porque he tenido que leerme unas instrucciones que a veces sonaban a chino. De poco ha servido mi experiencia con la play porque el cacharro tiene botones parecidos pero ahí se queda la cosa. Me he tenido que leer y releer las instrucciones, tanto de la máquina como de los productos que he tenido que usar. y mezclar esa información con la que pone en las etiquetas de la ropa. Pero al final, como decía, he conseguido poner en marcha la lavadora y lavar la ropa de forma casi perfecta. Casi rozando los 30, un poco tarde, pero aplicaré el refrán ese que reivindica que aunque tarde lo conseguido es importante.
Llevamos unos días de actividad frenética en la sede socialista. Unos días de ese frenesí que hace que los pelos se ericen cuando te llevas horas y horas alrededor de una mesa acompañado de gente que van aportando todo un catálogo de reflexiones que nunca antes se te habían pasado por la cabeza. Un frenesí que nace del ver a gente que te deja sorprendido por sus ideas y sus iniciativas.
IU e ICV están luchando por conseguir en España una cuestión que ya se aplica en otros países de nuestro entorno. Una cuestión lógica y necesaria ya que viene a plantear justicia en un campo en el que los bancos y cajas están abusando de su posición de poder.
Qué pena de aquellas personas que nunca han llorado por la impotencia de lo no logrado. Quizás es que nunca soñaron con llegar a la playa y sólo se contentaron con hacerse el muerto sobre las olas.