“Tener para la ofensa recibida pronto perdón y olvido para el daño y siempre exento de maldad y engaño, llevar la frente por el mundo erguida”.Willy Loman
Cuando escucho la vieja voz de mi sangre que canta y llora recordando pasados siglos de horror, siento a Dios que perfuma mi alma y en el mundo voy sembrando rosas en vez de dolor.
Cipriano Algor realiza en su novela muchas veces el camino. Y en ese camino muchas cosas eran las que se terminaban asomando a su mente. Él era alfarero, pero en el "centro" poco importaba eso. Las ollas y platos no venían de las alfarerías, venían de China.






Últimamente estoy más contento. Y es que veo con satisfacción como un montón de gente se acuerda de mi en internet. Es fantástico eso de tener tantos fans. No sé si mi ego se estará quedando conmigo, y llevándome hacia las sendas donde cosas insignificantes se ven referidas a ti. Yo no lo sé. Pero leo determinados mensajes de "amor" que me dejan en webs de internet y sufro bombardeos hormonales que me llenan de satisfacción. Más de uno ya no tendrá que ver esas pelis del canal 47. Mi simple recuerdo les bastará para evitar las poluciones nocturnas.


Debo reconocer que, estando sentado en el Naranjo viendo el fútbol, al ver la pelea nos lo tomamos a guasa. Los gritos de ¡dale! y ¡toma! se mezclaron con las risas y las cervezas. La verdad es que, creo, nadie se creía muy bien lo que estaba viendo.

