Laín Coubert
lunes, octubre 31, 2011
Esas cosas raras llamadas libros (y CXXVII)
Laín Coubert
sábado, octubre 29, 2011
Percepciones
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Laín Coubert
viernes, octubre 14, 2011
Flashmob
martes, octubre 11, 2011
Esas cosas raras llamadas libros (y CXXVI)
miércoles, octubre 05, 2011
Esas cosas raras llamadas libros (y CXXV)
La edición que está en la biblioteca municipal y que he leído es la de Alianza.
Laín Coubert
lunes, octubre 03, 2011
Chocolate
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Laín Coubert
jueves, septiembre 22, 2011
Esas cosas raras llamadas libros (y CXXIV)
Laín Coubert
martes, septiembre 20, 2011
Esas cosas raras llamadas libros (y CXXIII)
lunes, septiembre 19, 2011
Por la ruta de las cigüeñas
lunes, septiembre 05, 2011
Esas cosas raras llamadas libros (y CXXII)
Arthur Conan Doyle se basó en Joseph Bell para crear a Sherlock Holmes, el detective más famoso de la historia. Hace ya unos meses que me leí otra de sus aventuras y la colgaba en este blog. En esta ocasión es El perro de los Baskerville la aventura con la que he disfrutado de las maravillas de una narración que sigue dejando, pese a los años pasados, boquiabierto por su maestría en el uso de la lógica y la deducción.La edición que yo he leído es la de ediciones Rueda.
Laín Coubert
sábado, agosto 27, 2011
En vaso ancho
Asistí a su funeral casi sin querer. Con los ojos rojos y la cabeza un poco embotada. Los párpados se abrazaban, pensando que al separarse de nuevo la púpila dejaría de soñar. Pero no lo hacía. Allí me esperaba la silla. Y ella en su ocaso. Con aromas de Santa Teresa inyectados y rodeados del concierto ejecutado por mil y un pájaros. Los cúbitos de hielo, boquiabiertos, veían el descender, lento, del Sol.
Pronto estarían ahí. Menkent, Alchiba, Algorab, Spica, Alphard, Syrma, Denebola, Chertan, Subra o Phad. Todas. Todas anunciando lo que hace miles de años se repite cada noche.
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Laín Coubert
viernes, agosto 26, 2011
Esas cosas raras llamdas libros (y CXXI)
Este libro contiene dos historias escritas por Wilkie Collins, hijo del famoso pintor William Collins. Collins fue uno de los creadores de la novela policiaca, usando en sus textos ambientes rodeados de misterios y suspense. A partir de su amistad con Dickens en su estilo adquirió aún más importancia este conjunto de características. Curiosamente es uno de los precursores del uso, como argumento, del robo de una reliquia, tema que luego ha sido muy usado en la literatura de este tipo.
En El hotel de los horrores visitaremos un viejo palacio veneciano rodeado de misterios y donde se producen una serie de desapariciones de personas. En La confesión del pastor anglicano conoceremos un viejo secreto que nos cuenta desde el lecho de muerte un hombre que antes de conocer la religión vivió una tremenda historia.
Las historias son interesantes aunque, dadas las características de novelas parecidas de hoy en día, su trama puede parecer simplona. Las novelas de hoy en día llevan los misterios o los asesinatos al extremo, dejando al precursor Collins rodeado de una especie de "inocencia". Eso sí, conoceremos el origen de todo un estilo que hoy maravilla a millones de personas.
La edición que yo he leído es la de Ediciones Rueda.
Laín Coubert
lunes, agosto 22, 2011
Esas cosas raras llamadas libros (y CXX)
El Viso antes de El Viso es un libro, escrito por Juan Antonio Martínez Romero, que recoge los datos más importantes y recientes que nos ayudan a entender lo sucedido en nuestro entorno más próximo, en un período que abarca desde la llegada de los primeros homínidos hasta la conquista por las fuerzas romanas. Los datos que se presentan permiten inferir lo sucedido en esta zona y lo permiten siguiendo una metodología científica. La ciencia se basa en perseguir la mentira para así desecharla y quedarnos con la teoría más problable: por ello eso que se dice que la ciencia no busca la verdad, sino la equivocación. Juan Antonio Martínez, a partir de obras anteriores y de los datos recabados a partir de los restos encontrados en diversas zonas de importancia de nuestro entorno, traza el discurrir del homo sapiens en estas tierras invitando al lector a iniciar un recorrido apasionante. Un recorrido lleno de ejemplos de eso que ha sido la evolución en estos últimos miles de años protagonizada por los homo sapiens. Un suspiro en la historia de nuestro planeta, pero que ha permitido la eclosión de los sapiens. Un recorrido lleno de conquistas, luchas, pérdidas y avances. Un recorrido que ha deparado lo que hoy en día conocemos como sociedad y a sus protagonistas. Años que han forjado el ADN de nuestra especie pero también ese ADN social más intangible.
Realmente curioso y llamativo es el apartado dedicado a analizar esa realidad (o ficción) suscitada alrededor de Basilippo.
El libro está publicado por el Ayuntamiento de El Viso del Alcor y la Diputación de Sevilla, y se puede encontrar en la biblioteca de nuestra localidad.
Laín Coubert
miércoles, agosto 17, 2011
Esas cosas raras llamadas libros (y CXIX)
Esta vez he optado por un libro de Martita. Carta de una desconocida es una obra de Stefan Zweig. No es la primera vez que leo algo del escritor nacido en Viena, pero está claro que este breve libro (apenas 65 páginas) deja patente su maestría como narrador.
El libro, escrito como monólogo, nos presenta la carta que recibe una mañana un famoso escritor. En ella se recoge el amor, un amor obsesivo y excesivo, que una mujer ha sentido por él. A través de las líneas de la carta se nos presentará una vida que ha girado en torno a detalles que sólo adquieren valor a través del prisma del amor. Pero no de cualquier amor, sino de esos que hemos sentido nacer en la adolescencia y que rodean de resplandor hasta las nimiedades más absolutas. Además, el autor usa los conocimientos de la psicología que impregnaba la sociedad donde vivía para dibujarnos los rasgos mas definitorios de ese amor absesivo. Zweig consigue plasmar algo que todos hemos sentido en el papel, dotando a esta obra de una capacidad memorable de abrir el alma del ser humano.
Está publicado por Acantilado.
Laín Coubert
martes, agosto 16, 2011
Esas cosas raras llamadas libros (y CXVIII)
En estos días he disfrutado de un libro que tenía ganas de leer desde que lo ví en la biblioteca. Y es que se decía que La Cúpula era la vuelta del mejor King, el regreso del maestro. Las cerca de 1.200 páginas del libro asustan pero, aprovechando las horas en busca de sombra, he vuelto a disfrutar del autor de Maine.
La historia se desarrolla en Chester´s Mill, una localidad norteamericana que una mañana ve como una enorme cúpula cae del cielo y la aisla por completo. Corta carreteras y ríos, impide que el viento entre, hace que mueran centenares de pájaros, algunas personas, que se concentre la contaminación y suban las temperaturas....Chester´s Mill, con su forma de bota (o de calcetín, según se mire), se convierte en un prisión para sus habitantes que ve, con desazón, como los intentos del ejército de EEUU, fracasan para salvarlos. Y los días pasan en esa prisión, y con esos días se desarrolla lo peor y lo mejor del ser humano: su cara más bondadosa pero también la egoista y malvada.
El libro es muy entretenido y engancha en su lectura, aunque como todos los de King contiene bastante "paja". Pero bueno, supongo, que eso es parte esencial mirado desde otro lado. La historia es bastante llamativa (aunque ya la viéramos en los Simpsons) y plantea bastante bien como reaccionamos las personas antes situaciones que nos desbordan y rompen nuestros esquemas anteriores y la emergencia de "líderes" en tales situaciones.
Una lectura interesante para invertir unas semanas de este verano.
La edición que yo he leído es la de Debolsillo. En la biblioteca de El Viso se puede encontrar este libro.
Laín Coubert
jueves, agosto 11, 2011
miércoles, agosto 10, 2011
Blackrock
Atardece. Tras los árboles el cielo mezcla un rojizo añorante con un azul brillante. Se escuchan cantar algunos pájaros. "Con la estrella polar a mis pies, vuelvo a casa perdida otra vez" dice la canción que suena. La copa de Canals & Nubiola tiembla y algunas gotas resbalan por el cristal.
"La cuestión no es tan complicada. Es lo que tu dices. Psicología y economía. Los que tienen el dinero amasan más dinero vendiéndole a los demás un producto tan intangible como la supuesta seguridad. Y los pequeños inversores compran esa seguridad contentos y felices. A pesar de los pesares. Sin preguntarse a que responde esa seguridad y de que les salva. El mejor ejemplo es el de Blackrock. Éstos son unos tiburones ingleses. Una empresa de inversiones. Compró grandes cantidades de oro creándose importantes reservas a precios moderados. Luego apoyó el movimiento para que ese mismo oro siguiera subiendo y subiendo. Los pequeños inversores vendieron sus posiciones en renta variable a bajos precios y se fueron al "refugio oro". Un refugio que ahora les vendía Blackrock a un precio muy alto. Ganancias ganancias!!. Con esas ganancias han comprado las acciones a precio de ganga que han dejado los pequeños inversores. ¿Te imaginas cual será el próximo movimiento no?"
"Vuela un columpio vacio sobre mi cabeza", sigue la canción.
Laín Coubert
jueves, julio 28, 2011
Repasando a Durkheim
En ciencias sociales, la anomia es la falta de normas o incapacidad de la estructura social de proveer a ciertos individuos lo necesario para lograr las metas de la sociedad. Se trata de un concepto que ha ejercido gran influencia en la teoría sociológica contemporánea. También ha ofrecido una de las explicaciones más importantes de la conducta desviada. El término (etimológicamente sin norma) se emplea en sociología para referirse a una desviación o ruptura de las normas sociales, no de las leyes (esto último es "delito"). En el mismo sentido ha sido retomado por la antropología, aunque en esta disciplina ha ido perdiendo vigencia tras la crítica de las corrientes opuestas al funcionalismo estructuralista, sobre todo el Multiculturalismo. La mayor presión conducente al desvío se da entre los grupos socioeconómicos más bajos y las conductas desviadas son: el crimen, el suicidio, los desórdenes mentales, el alcoholismo,etc. Se supone que la anomia es un colapso de gobernabilidad por no poder controlar esta emergente situación de alienación experimentada por un individuo o una subcultura, hecho que provoca una situación desorganizada que resulta en un comportamiento no social.
El término fue introducido por Émile Durkheim (La división del trabajo social y El suicidio) y Robert K. Merton (Teoría social y estructura social); este último formuló las leyes que, al incumplirse, conducían a la anomia:
- Los fines culturales como deseos y esperanzas de los miembros de la sociedad.
- Unas normas que determinen los medios que permitan a las gentes acceder a esos fines.
- El reparto de estos medios.
La anomia es en este caso una disociación entre los objetivos culturales y el acceso de ciertos sectores a los medios necesarios. La relación entre los medios y los fines se debilitan.
El concepto de anomia está vinculado a otros como el control social y la desviación. Pero la anomia se debe al actuar de un agente social manifiesto en ausencia de normas en relación con el éxito en un rol dentro del sistema. La regulación moral correspondiente -codificada en normas sociales- queda obsoleta en la función de favorecer la solidaridad orgánica, por lo que se produce una desinstitucionalización por falta de los referidos valores normativos, en un abanico que va desde los usos y costumbres al extremo más grave de la falta de igualdad de oportunidades sociales para avanzar al siguiente escalón de nuevos bienes culturales, religiosos o societarios del progresivo estadio de desarrollo.
Concretamente, según Durkheim, la anomia implica la falta de normas que puedan orientar el comportamiento de los individuos. En el funcionalista Merton, sin embargo, la anomia representa la imposibilidad para ciertos individuos de acceder a los medios que sirven para obtener los fines establecidos socialmente, o viceversa.
Ya en los tiempos de Platón, los hombres se preocupaban por la naturaleza de la sociedad y las relaciones del individuo respecto al orden social global.
http://es.wikipedia.org/wiki/Anomia_%28ciencias_sociales%29Laín Coubert
sábado, julio 23, 2011
lunes, julio 18, 2011
Vida
El helado de gintonic que se derrite por Santa María La Blanca, a la altura de esa terraza de bar donde se escuchan mil y una lenguas. La cerveza tomada al borde del Guadalquivir con el ventilador y su húmedo soplar. El conducir a las cuatro de la mañana, tranquilo, sin prisas. Las risas y empujones en la cocina mientras los macarrones están al fuego y el microondas pita con insistencia. Los sueños enredados y confundidos. La noche de teatro en Mérida o el paseo por Úbeda con las estrellas a nuestros pies. Las canciones a través de kilómetros, que se diluyen en el aire para tomar al asalto el horizonte del cerebro. Las tardes compartidas empujando el carrito por los pasillos del super. Los besos, abrazos, caricias. Los nachos a los pies de la Giralda. El paseo por las calles tranquilas que rodean al colegio Albaicín. Los sms. Los mails. El facebook. Los encuentros y los encontronazos. El abrir los ojos y el verte ahí. El escuchar y el oir tu respiración. Las cervezas en el Tribal, el pulpo de la Jacaranda o los cubatas del Lampi. Los libros en la mesita. Pero sobre todo la ilusión conjunta.Es increiblemente maravilloso y maravillosamente increible lo que cambia una vida cuando se ve a través de cuatro ojos y no a través de dos.
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Laín Coubert










