Veía hace unos días en la televisión unas imágenes de un pueblo donde las personas que habitaban en él sólo tenían agua una hora al día. El resto del tiempo los grifos estaban secos. Es algo difícil de concebir como se puede desarrollar una vida "normal" alrededor de la franja horaria que va desde las 15 a las 16. Lavadoras, duchas, cantara que va, cantara que viene....A los pocos minutos tuve que salir de mi casa. Y vi con asombro rios de agua correr por las calles. Las fiestas patronales están a la vuelta de la esquina y a la gente le da ahora por darle un manguerazo a las fachadas. Este afán limpiador empujado por estas fechas de fiestas es una muestra, simple y pequeña, de un derroche sin justificación. Sin justificación por el objetivo perseguido (que no sé muy bien cual es), por el sistema (totalmente ineficaz y derrochador) y por la forma (eso de hablar con la vecina mientras la manguera tira agua acera abajo no es demasiado "weno"...).
A veces al ver estos comportamientos, todo el de aprendizaje recibido en la facultad en las clases de Psicología Social sufre un resbalon. Las técnicas usadas para la sensibilización social se vienen abajo. ¿Cuántas campañas se han hecho desde diferentes administraciones para que no se tire el agua de esa manera? tengo claro que la gente tiene esa idea en su cabeza....pero el saber y el actuar son conceptos a veces muy alejados. Se ve las limitaciones de las campañas. Ya no sé en ese caso se encomendarnos, dadas las fechas, a nuestra Patrona para que nos ilumine para que todos aprendamos a ser más razonables en nuestro día a día.
En fín, espero que poco a poco la gente reflexione y se dé cuenta de que todos y todas debemos cambiar nuestras formas de actuar con respecto al medio ambiente. Seguramente, yo el primero.
Laín Coubert
















