Por fín vuelvo a recuperar la ventana a internet, aunque sea de nuevo a costa del ordenador de mi hermano, a esperas de que entienda cual es la incompatibilidad entre el Vista del otro ordenador y el maldito router.Lo decía él. Un exalcalde con bastantes años de experiencia a sus espaldas. Decía que esto a veces no compensaba porque cuando se unen los problemas de dentro y fuera todo parece desbordarse y nadie ha construido los diques necesarios.
Me detengo y analizo mi vida y me doy cuenta de que quizás absorba mejor en estos momentos el estrés. Y no porque yo sea mejor que nadie. Es porque hay gente que me ayuda en ello absorbiendo el estrés de algunos asuntos que en casos normales debería zamparme yo. Mi madre, mi familia, mi novia, mis amigos...Quizás sin ellos la cuesta a veces se haría mucho mayor.
Por eso me asombra la capacidad de trabajo de alguna gente que consiguen compatibilizar su vida laboral con su vida familiar. Mi compañera de pleno siempre ha sido un ejemplo en ello. Con su niño "a cuestas" en más de un acto ha luchado porque la política tenga a veces ese carácter femenino y de madre que tanto le falta.
Repasar su lista de logros, de aquellos papeles que pasaron de su mesa a ser realidades, es larga y fue ya comentada en el pleno. El trabajar con ella una delicia, aunque a veces su enorme formacion y capacidad de trabajo se convertía en un calvario para los demás, ya que lo que ella hacía fácil a los demás nos costaba empollarnos más de unas hojillas.
Habrá gente que ahora intentará sacar todo el jugo posible. El juego de los necios lo llama Fred Vargas. Es su diversión y su pasatiempo. Pero la mirada y el temblor de ella deja bien a las claras la verdad y lo cierto. De todas formas para los demás siempre se puede tirar de hemeroteca.
Volverá. Estoy seguro de ello. Por su valía y porque ha dejado algunas cosas en el jaque mate. Y las madres no suelen dejar nada sin terminar.
A ver cuando hacemos una de esas comidas italianas de las tuyas ¿no? Venga ya, no me hagas esperar a tener un hijo o una hija, que si no la cosa va para largo!!!!
foto: de victornuno en flickr
Laín Coubert


















Hoy, llegado a mi casa, hice una cosa que hacía tiempo no realizaba. El libro de Cobos Wilkins se quedó un ratito abierto, con el marcapáginas abrazado a una frase perdida de la página 83, en el suelo. En los rincones de mi habitación sonaba el eco del manifiesto de Nach, canción que últimamente ha tomado al asalto mi lista de favoritas. Mi espalda contra la pared. Sentado sobre el suelo donde descansa el envoltorio del phoskitos. ¡Cuánto tiempo sin llevarme a la boca una de estas espirales de bizcocho y chocolate!

















