Cuando escucho la vieja voz de mi sangre
que canta y llora recordando
pasados siglos de horror,
siento a Dios que perfuma mi alma
y en el mundo voy sembrando
rosas en vez de dolor.
miércoles, agosto 05, 2009
A chorros
En ocasiones la felicidad se puede encontrar en las miradas.
1 comentario:
Os quiero.
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