
Recuerdo el poema de Sergio Borao.
A favor del viento
silban las balas
en el Sur.
Mueren los hombres
sin haber comprendido los motivos,
acaso intuyendo confusos ideales
o indescifrables causas presuntamente justas.
Mientras, el hambre es verdadero.
Palpable el sufrimiento de las mujeres
con la olla en el fuego para nadie.
Manifiesto, el horror de la agonía.
Siempre los hombres luchan contra el hombre.
Siempre se derrama la sangre de los pobres.
Foto de Funadium (Flickr)
Laín Coubert
5 comentarios:
Me encanta esa foto. Impresionante.
¿Qué clase de comentario es este artículo? Parece mentira que una persona ligada a ese colectivo como Ud. despache el tema como si fuera un asunto banal y cotidiano.
No le hagas caso a este último comentario Manu. Seguramente la misma persona, si hubieras dicho otra cosa le hubiera puesto también algún problema o reparo, como por ejemplo que estabas intentando sacar tajada. Es lo que tenemos los anónimos, siempre podemos cambiar nuestros argumentos para darle la vuelta a la tortilla.
Un saludo
Pues si. Es lo que tiene ser un anónimo. Hoy digo A y mañana B. Si el equipo de gobierno hace algo malo y si no lo hace peor. Hay tantas cosas que parecen mentira....
Una pena que no haya entendido las palabras que conforman el poema. Ni son palabras banales ni cotidianas, ni el acto, obviamente, lo era.
demasiados anónimos, la verdad.
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