
Podría escribir hoy sobre muchas cosas. Podría escribir sobre mi paseo ayer noche por Sevilla. Sobre como perderse por el centro de Sevilla con una niña de Pino Montano. Sobre la fascinación y sobre pupilas dilatadas. Podría escribir sobre reflejos nocturnos en el Guadalquivir y sobre bostezos recostados en mi hombro. Sobre las luces envueltas en salsa de yogur o sobre dedos ocultos en otros dedos. Sobre minutos olvidados en el parking del Aldi de Sevilla Este, o sobre como brillan las velas sobre las mesas del Farinelli. Quizás también podría escribir sobre cabezas recostadas contra la puerta de esa Iglesia o sobre tu libreta llena de notas. Palabras sobre una tapa de mousaka o sobre mis labios mordidos por tus dientes. Sobre estrellas del cielo, o quizás sobre estrellas sentadas en el Templo. Sobre las caricias en la piel de tu cintura marcada por el elástico de tu falda o quizás sobre las carreras de risas provocadas por el semáforo traidor. Sobre el canto de tus tacones en la acera o sobre las luces de Torneo sobre tu mejilla. Sobre minutos susurrados en el parque frente al rectorado o sobre un beso perdido con el Baturrones al lado y su bullicio alrededor. Sobre imágenes de la Santa Ana nocturna arañada con tu voz.
Tantas cosas... resumidas en un "te quiero".
PD: esta es mi entrada 300!!!! 300 veces frente a un teclado para casi no decir nada. Casi tres años de blog. Y no sé aún como hay gente con ganas de visitarlo. En todo caso, a las personas que lo hacen, un millón de gracias.
Laín Coubert
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