
Esta historia cuenta el viaje de una niña del Primer Mundo, Berta, en busca de Babá, un niño africano secuestrado por el dios de la guerra. Dios de la guerra de tez blanca, por cierto. Una historia preciosa y tremendamente educativa, que enseña a nuestros más pequeños que errores que nosotros hemos cometido ellos no deben cometer,
Ojalá las generaciones próximas consigan desterrar para siempre el dios de la guerra del mundo y de los corazones. Ojalá que ningún otro niño ni niña tenga que sufrir una guerra. Y ojala que los países del Primer Mundo hagamos todo lo que debemos hacer por lo que les debemos a los más pequeños del Tercer Mundo.
Laín Coubert
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