sábado, agosto 27, 2011

En vaso ancho

Asistí a su funeral casi sin querer. Con los ojos rojos y la cabeza un poco embotada. Los párpados se abrazaban, pensando que al separarse de nuevo la púpila dejaría de soñar. Pero no lo hacía. Allí me esperaba la silla. Y ella en su ocaso. Con aromas de Santa Teresa inyectados y rodeados del concierto ejecutado por mil y un pájaros. Los cúbitos de hielo, boquiabiertos, veían el descender, lento, del Sol.
Pronto estarían ahí. Menkent, Alchiba, Algorab, Spica, Alphard, Syrma, Denebola, Chertan, Subra o Phad. Todas. Todas anunciando lo que hace miles de años se repite cada noche.

foto


Laín Coubert

viernes, agosto 26, 2011

Esas cosas raras llamdas libros (y CXXI)

Este libro contiene dos historias escritas por Wilkie Collins, hijo del famoso pintor William Collins. Collins fue uno de los creadores de la novela policiaca, usando en sus textos ambientes rodeados de misterios y suspense. A partir de su amistad con Dickens en su estilo adquirió aún más importancia este conjunto de características. Curiosamente es uno de los precursores del uso, como argumento, del robo de una reliquia, tema que luego ha sido muy usado en la literatura de este tipo.
En El hotel de los horrores visitaremos un viejo palacio veneciano rodeado de misterios y donde se producen una serie de desapariciones de personas. En La confesión del pastor anglicano conoceremos un viejo secreto que nos cuenta desde el lecho de muerte un hombre que antes de conocer la religión vivió una tremenda historia.

Las historias son interesantes aunque, dadas las características de novelas parecidas de hoy en día, su trama puede parecer simplona. Las novelas de hoy en día llevan los misterios o los asesinatos al extremo, dejando al precursor Collins rodeado de una especie de "inocencia". Eso sí, conoceremos el origen de todo un estilo que hoy maravilla a millones de personas.

La edición que yo he leído es la de Ediciones Rueda.

Laín Coubert

lunes, agosto 22, 2011

Esas cosas raras llamadas libros (y CXX)

El Viso antes de El Viso es un libro, escrito por Juan Antonio Martínez Romero, que recoge los datos más importantes y recientes que nos ayudan a entender lo sucedido en nuestro entorno más próximo, en un período que abarca desde la llegada de los primeros homínidos hasta la conquista por las fuerzas romanas. Los datos que se presentan permiten inferir lo sucedido en esta zona y lo permiten siguiendo una metodología científica. La ciencia se basa en perseguir la mentira para así desecharla y quedarnos con la teoría más problable: por ello eso que se dice que la ciencia no busca la verdad, sino la equivocación. Juan Antonio Martínez, a partir de obras anteriores y de los datos recabados a partir de los restos encontrados en diversas zonas de importancia de nuestro entorno, traza el discurrir del homo sapiens en estas tierras invitando al lector a iniciar un recorrido apasionante. Un recorrido lleno de ejemplos de eso que ha sido la evolución en estos últimos miles de años protagonizada por los homo sapiens. Un suspiro en la historia de nuestro planeta, pero que ha permitido la eclosión de los sapiens. Un recorrido lleno de conquistas, luchas, pérdidas y avances. Un recorrido que ha deparado lo que hoy en día conocemos como sociedad y a sus protagonistas. Años que han forjado el ADN de nuestra especie pero también ese ADN social más intangible.
Realmente curioso y llamativo es el apartado dedicado a analizar esa realidad (o ficción) suscitada alrededor de Basilippo.
El libro está publicado por el Ayuntamiento de El Viso del Alcor y la Diputación de Sevilla, y se puede encontrar en la biblioteca de nuestra localidad.

Laín Coubert

miércoles, agosto 17, 2011

Esas cosas raras llamadas libros (y CXIX)

Esta vez he optado por un libro de Martita. Carta de una desconocida es una obra de Stefan Zweig. No es la primera vez que leo algo del escritor nacido en Viena, pero está claro que este breve libro (apenas 65 páginas) deja patente su maestría como narrador.
El libro, escrito como monólogo, nos presenta la carta que recibe una mañana un famoso escritor. En ella se recoge el amor, un amor obsesivo y excesivo, que una mujer ha sentido por él. A través de las líneas de la carta se nos presentará una vida que ha girado en torno a detalles que sólo adquieren valor a través del prisma del amor. Pero no de cualquier amor, sino de esos que hemos sentido nacer en la adolescencia y que rodean de resplandor hasta las nimiedades más absolutas. Además, el autor usa los conocimientos de la psicología que impregnaba la sociedad donde vivía para dibujarnos los rasgos mas definitorios de ese amor absesivo. Zweig consigue plasmar algo que todos hemos sentido en el papel, dotando a esta obra de una capacidad memorable de abrir el alma del ser humano.

Está publicado por Acantilado.

Laín Coubert

martes, agosto 16, 2011

Esas cosas raras llamadas libros (y CXVIII)

En estos días he disfrutado de un libro que tenía ganas de leer desde que lo ví en la biblioteca. Y es que se decía que La Cúpula era la vuelta del mejor King, el regreso del maestro. Las cerca de 1.200 páginas del libro asustan pero, aprovechando las horas en busca de sombra, he vuelto a disfrutar del autor de Maine.
La historia se desarrolla en Chester´s Mill, una localidad norteamericana que una mañana ve como una enorme cúpula cae del cielo y la aisla por completo. Corta carreteras y ríos, impide que el viento entre, hace que mueran centenares de pájaros, algunas personas, que se concentre la contaminación y suban las temperaturas....Chester´s Mill, con su forma de bota (o de calcetín, según se mire), se convierte en un prisión para sus habitantes que ve, con desazón, como los intentos del ejército de EEUU, fracasan para salvarlos. Y los días pasan en esa prisión, y con esos días se desarrolla lo peor y lo mejor del ser humano: su cara más bondadosa pero también la egoista y malvada.

El libro es muy entretenido y engancha en su lectura, aunque como todos los de King contiene bastante "paja". Pero bueno, supongo, que eso es parte esencial mirado desde otro lado. La historia es bastante llamativa (aunque ya la viéramos en los Simpsons) y plantea bastante bien como reaccionamos las personas antes situaciones que nos desbordan y rompen nuestros esquemas anteriores y la emergencia de "líderes" en tales situaciones.
Una lectura interesante para invertir unas semanas de este verano.

La edición que yo he leído es la de Debolsillo. En la biblioteca de El Viso se puede encontrar este libro.

Laín Coubert

miércoles, agosto 10, 2011

Blackrock

Atardece. Tras los árboles el cielo mezcla un rojizo añorante con un azul brillante. Se escuchan cantar algunos pájaros. "Con la estrella polar a mis pies, vuelvo a casa perdida otra vez" dice la canción que suena. La copa de Canals & Nubiola tiembla y algunas gotas resbalan por el cristal.

"La cuestión no es tan complicada. Es lo que tu dices. Psicología y economía. Los que tienen el dinero amasan más dinero vendiéndole a los demás un producto tan intangible como la supuesta seguridad. Y los pequeños inversores compran esa seguridad contentos y felices. A pesar de los pesares. Sin preguntarse a que responde esa seguridad y de que les salva. El mejor ejemplo es el de Blackrock. Éstos son unos tiburones ingleses. Una empresa de inversiones. Compró grandes cantidades de oro creándose importantes reservas a precios moderados. Luego apoyó el movimiento para que ese mismo oro siguiera subiendo y subiendo. Los pequeños inversores vendieron sus posiciones en renta variable a bajos precios y se fueron al "refugio oro". Un refugio que ahora les vendía Blackrock a un precio muy alto. Ganancias ganancias!!. Con esas ganancias han comprado las acciones a precio de ganga que han dejado los pequeños inversores. ¿Te imaginas cual será el próximo movimiento no?"

"Vuela un columpio vacio sobre mi cabeza", sigue la canción.

foto

Laín Coubert

jueves, julio 28, 2011

Repasando a Durkheim

En ciencias sociales, la anomia es la falta de normas o incapacidad de la estructura social de proveer a ciertos individuos lo necesario para lograr las metas de la sociedad. Se trata de un concepto que ha ejercido gran influencia en la teoría sociológica contemporánea. También ha ofrecido una de las explicaciones más importantes de la conducta desviada. El término (etimológicamente sin norma) se emplea en sociología para referirse a una desviación o ruptura de las normas sociales, no de las leyes (esto último es "delito"). En el mismo sentido ha sido retomado por la antropología, aunque en esta disciplina ha ido perdiendo vigencia tras la crítica de las corrientes opuestas al funcionalismo estructuralista, sobre todo el Multiculturalismo.

La mayor presión conducente al desvío se da entre los grupos socioeconómicos más bajos y las conductas desviadas son: el crimen, el suicidio, los desórdenes mentales, el alcoholismo,etc. Se supone que la anomia es un colapso de gobernabilidad por no poder controlar esta emergente situación de alienación experimentada por un individuo o una subcultura, hecho que provoca una situación desorganizada que resulta en un comportamiento no social.

El término fue introducido por Émile Durkheim (La división del trabajo social y El suicidio) y Robert K. Merton (Teoría social y estructura social); este último formuló las leyes que, al incumplirse, conducían a la anomia:

  • Los fines culturales como deseos y esperanzas de los miembros de la sociedad.
  • Unas normas que determinen los medios que permitan a las gentes acceder a esos fines.
  • El reparto de estos medios.

La anomia es en este caso una disociación entre los objetivos culturales y el acceso de ciertos sectores a los medios necesarios. La relación entre los medios y los fines se debilitan.

El concepto de anomia está vinculado a otros como el control social y la desviación. Pero la anomia se debe al actuar de un agente social manifiesto en ausencia de normas en relación con el éxito en un rol dentro del sistema. La regulación moral correspondiente -codificada en normas sociales- queda obsoleta en la función de favorecer la solidaridad orgánica, por lo que se produce una desinstitucionalización por falta de los referidos valores normativos, en un abanico que va desde los usos y costumbres al extremo más grave de la falta de igualdad de oportunidades sociales para avanzar al siguiente escalón de nuevos bienes culturales, religiosos o societarios del progresivo estadio de desarrollo.

Concretamente, según Durkheim, la anomia implica la falta de normas que puedan orientar el comportamiento de los individuos. En el funcionalista Merton, sin embargo, la anomia representa la imposibilidad para ciertos individuos de acceder a los medios que sirven para obtener los fines establecidos socialmente, o viceversa.

Ya en los tiempos de Platón, los hombres se preocupaban por la naturaleza de la sociedad y las relaciones del individuo respecto al orden social global.

http://es.wikipedia.org/wiki/Anomia_%28ciencias_sociales%29

Laín Coubert

lunes, julio 18, 2011

Vida

El helado de gintonic que se derrite por Santa María La Blanca, a la altura de esa terraza de bar donde se escuchan mil y una lenguas. La cerveza tomada al borde del Guadalquivir con el ventilador y su húmedo soplar. El conducir a las cuatro de la mañana, tranquilo, sin prisas. Las risas y empujones en la cocina mientras los macarrones están al fuego y el microondas pita con insistencia. Los sueños enredados y confundidos. La noche de teatro en Mérida o el paseo por Úbeda con las estrellas a nuestros pies. Las canciones a través de kilómetros, que se diluyen en el aire para tomar al asalto el horizonte del cerebro. Las tardes compartidas empujando el carrito por los pasillos del super. Los besos, abrazos, caricias. Los nachos a los pies de la Giralda. El paseo por las calles tranquilas que rodean al colegio Albaicín. Los sms. Los mails. El facebook. Los encuentros y los encontronazos. El abrir los ojos y el verte ahí. El escuchar y el oir tu respiración. Las cervezas en el Tribal, el pulpo de la Jacaranda o los cubatas del Lampi. Los libros en la mesita. Pero sobre todo la ilusión conjunta.
Es increiblemente maravilloso y maravillosamente increible lo que cambia una vida cuando se ve a través de cuatro ojos y no a través de dos.

foto

Laín Coubert

martes, julio 12, 2011

Esas cosas raras llamadas librs (y CXVII)

Estas dos últimas semanas he estado enfrascado en la lectura de uno de los últimos libros de Pérez-Reverte. Uno más de los que he leído de este autor, y realmente, en ocasiones, a través de su lectura parecían asaltarme en tropel un ejercito de "dejà vu" ya que muchos de sus elementos han sido usados por el antiguo corresponsal de guerra en otras obras. El ajedrez (La tabla de Flandes), la navegación (Cabo Trafalgar),a invasión francesa (Un día de cólera) o la guerra (El pintor de batallas) son elementos que lo ejemplifican.
En El Asedio vuelve a sorprender Pérez-Reverte. Con el escenario formado por la ciudad de Cádiz bombardeada por las fuerzas imperiales francesas, por la tacita de plata donde se discute entre la continuidad del absolutismo y la ruptura liberal, por la antigua Gades convertida en reducto y símbolo de España, el autor forma una trama de investigación alrededor de una serie de asesinatos que se van cometiendo: chicas jóvenes, de unos 14 o 15 años, que van apareciendo tras sufrir muertes horrorosas. En los diferentes momentos de la historia serán varios los personajes que se vean involucrados: desde el frío y duro comisario al excéntrico artillero fránces surgido de la universidad, desde la rica heredera de una familia de comerciantes al curtido guerrillero. Todos nos van desvelando los secretos que conducirán al final del misterio.
En la novela, además, se señalan elementos históricos de gran importancia y que se resolvieron en aquellos años. Así comprobamos el surgimiento de los problemas en las colonias españolas y la caída del comercio más tradicional sustentado en las exclusividades de compra y venta. Pero quizás ningún elemento como el que surge de la confrontación de dos modos de entender la sociedad, el presente y el futuro: los que se enfrentan en las sesiones por voz de los diputados pero también los que se cruzan al azar, casi a ciegas, bombas sobra la bahía de Cádiz.

El libro está publicado por Alfaguara y está presente en la biblioteca de nuestra localidad.

Laín Coubert

jueves, junio 23, 2011

Esas cosas raras llamadas libros (y CXVI)

En el año 2008 se celebraron las III Jornadas de Historia organizadas por el Ayuntamiento de El Viso del Alcor teniendo como hilo conductor la situación de nuestra localidad en la llamada Guerra de la Independencia (1808-1814). En las siguientes jornadas, celebradas en el 2010, el tema elegido era la visión de nuestra localidad en los años que van desde la proclamación de la II República a la Guerra Civil.
Las ponencias que se aglutinaron alrededor de ambas jornadas son recopiladas en este libro. De esta forma, sus páginas recogen textos de José Ángel Campillo de los Santos (El Viso del Alcor en la transición de los siglos XVIII al XIX. La Guerra de la Independencia), de José Manuel Navarro Domínguez (El impacto de la Guerra de la Independencia en El Viso del Alcor), de Marco Antonio Campillo de los Santos (El Viso del Alcor en la época de la Guerra de la Independencia), de Manuel Gavira Mateos (Bandolerismo y delincuencia en Los Alcores), de Manuel Ruíz Romero (Municipalismo y II República. Apuntes para la historia de la administración local en España), de Diego Relaño Jiménez (Las elecciones durante la II República: El Viso del Alcor) y, por último, de Baldomero Alba Lara (El problema obrero y jornalero en El Viso del Alcor durante la II República). Todo un compendio de hechos, sucesos y circunstancios que modelaron El Viso y su gente, y sin los que sería complicado comprender el presente que vivimos.
Todos los trabajos están magníficamente documentados permitiendo conocer y divulgar nuestra historia. Una historia que se recoge en estas páginas desde el conocimiento, pero también desde el amor a El Viso. Algo que le da un doble valor sin duda.

El libro está publicado por el Ayuntamiento de El Viso del Alcor en colaboración con la Junta de Andalucía.

Laín Coubert

martes, junio 21, 2011

La (¿falsa?) autoridad moral de la izquierda

En demasiadas ocasiones, cuando se escucha o se lee a alguna persona que pueda representar a ese extraño ente que identificamos como izquierda (política y/o sociológica), me asalta una duda. Y hace mención a la capacidad de autoengaño (o por lo menos de memoria selectiva) que parecemos tener los que pretendemos, intentamos o queremos defender postulados cercanos a ese ideario. Existe un error de base que yo asocio a una creencia en una supremacia moral o ética de la izquierda sobre la derecha. Una creencia, firmemente anclada en el subconsciente de la izquierda, que supongo puede provenir de los primeros años de nuestra democracia adolescente. Puede que para crear un proyecto realmente atractivo desde la izquierda lo primero que tengamos que hacer sea olvidar esa falsa supremacia. En caso contrario podremos encontrarnos en demasiadas ocasiones frente al espejo, mirándonos el ombligo, mientras la sociedad camina hacia donde camina ante la falta de opciones reales basadas en planes claros de futuro y no en reminiscencias del pasado.

foto
Laín Coubert

sábado, junio 18, 2011

Esas cosas raras llamadas libros (y CXV)

Mario Conde es una de esas personas que ocupan para unos altares y para otros los infiernos. Personaje de los más importantes de finales del siglo XX en España consiguió amasar un enorme imperio a través de su entrada en Banesto y de sus relaciones con medios de comunicación, en especial con El Mundo. Tras la intervención de la entidad por el Banco de España y tras una serie de juicios Conde terminó en Alcalá-Meco, momentos en los que se basa este libro, Memorias de un preso.
En el mismo cuenta su percepción de los juicios que tuvo y nos relata sus tres estancias en prisión rodeadas de historias y anécdotas que vivió y sufrió en esos años. En principio el libro se me hace difícil de digerir por no poder estar de acuerdo con una idea que Conde enarbola y que yo no puedo creerme: que su estancia en prisión se debió a una especie de complot surgido de intereses comunes y en el que estaban PSOE, PP, IU, El Mundo, Antena 3, Telecinco, El País, jueces, fiscales....Toda una serie de elementos sociales y grupos de presión que, según Conde, usaron la justicia, a través de la razón de Estado, para acusarle y culparle de delitos que no había cumplido. Como digo, a mi dicho punto de vista, me chirría y me parece algo cínico. Pero en fín, ni tengo todos los detalles ni conozco la realidad de forma completa.
Por otro lado el libro parece destilar a veces un egocentrismo acentuado. Algo que tampoco es de extrañar si pensamos que la vida de Conde ha sido bastante "concentrada" conteniendo sensaciones y momentos que en otras vidas ni se atisban. Tampoco hay que olvidar el recorrido vital de Conde, un recorrido desde las esferas más altas del poder a la cárcel, un recorrido que nace de una excelente vida estudiantil, si no la mejor en España, por lo que el egocentrismo puede ser hasta algo normal. Las personas acostumbradas al éxito a veces pueden permitirse esa licencia.
En resumen, un libro interesante, que muestra un lado de los últimos años del siglo XX en España que de otra forma muchos no conoceríamos. aunque obviamente, para no engañarnos siempre es bueno compararlo con los otros lados. Al mismo tiempo nos enseña a una persona que todavía, aunque sea a través de canales como Intereconomía, parece guardar gran parte de esa halo de poder que tuvo hace décadas y que formará parte indispensable de la historia, para bien y para mal, de nuestro país.

El libro está publicado en Booket.

Laín Coubert

lunes, junio 13, 2011

De dopaminas y catecolaminas

La puta blackberry ha dejado de sonar!!!!!!!!!!! Espero que ahora mis dopaminas y mis otras catecolaminas se vayan a tomar una leffe y me dejen tranquilito una época.

foto


Laín Coubert

jueves, junio 09, 2011

;p

No podría mentir en ello. Caí en hacienda de rebote. Nunca me lo había planteado ni jamás se me había pasado por la cabeza. Fruto de una casualidad que, sin embargo, ha marcado estos meses, estos años y, posiblemente, mi vida. Tras esa decisión han venido otras muchas decisiones. Algunas acertadas y otras equivocadas. Nunca tampoco pensé que iba a llorar siendo concejal. Y esta delegación me lo ha demostrado. Y me ha enseñado la importancia de llorar por impotencia. La importancia de obsesionarse con algo y luego no poder sacarlo adelante. Las mañanas compartidas en tesorería haciendo cuentas que nunca nos conseguían calmar, las manos en la frente, las carreras por los pasillos del opaef o los de diputación, los cabreos para encontrar un aparcamiento en La Cartuja, las sonrisas en intervención. Los gritos algunas tardes cuando me juntaba con el clan de los filósofos, los golpes en la mesa al son de la canción, o los sueños que hacían sudar. Los cochazos a Gines o a Brenes, las carreras a la imprenta, el corazón acelerado cuando faltaban ceros, el tragar saliva cuando las horas pasaban y el dolor de cabeza aumentaba, las aspirinas que se perdían y la calculadora que echaba humo...
Pero lo que nunca podré olvidar serán esas tardes compartidas. Esas cervezas con mi grupo de hacienda e intervención. Esas tardes en el lechuga, en el convento 33, en la cruz o donde surgiera. Tras discusiones, peleas o encontronazos siempre había una realidad: desde sus ideas todos y cada uno nos esforzábamos por mantener a flote un barco que se encontraba demasiados icebergs en el camino.

Gracias a todos y todas.

foto

Laín Coubert

martes, mayo 31, 2011

Úbeda y Baeza

Tempranito salimos el domingo Martita y yo para realizar ese viaje tantas veces retrasado y que, ahora, en una hora se había fraguado. Conocer Úbeda y Baeza era un plan antiguo pero que, por unas causas u otras, nunca se llegaba a realizar. Esta vez si. Y, sinceramente, aunque fue una visita express mereció muy mucho la pena.
Tras el recorrido por unas carreteras tranquilitas, yo creo que la gente iba en sentido contrario hacia las playas, llegamos a Úbeda. Como no conocíamos si podríamos llegar dentro de la zona monumental con el coche, lo dejamos aparcado en la zona moderna y nos fuimos paseando hasta el Parador. Y un buen paseo porque el cabrón del gps se encabezonó en jugar con nosotros. Menos mal que preguntando se llega a Roma. El Parador está en la plaza más importante de Úbeda, junto a la Iglesia del Salvador y el Ayuntamiento y tiene unas vistas increibles ya que la configuración de la propia plaza es un espectáculo.
Los posteriores paseos por la ciudad fueron muy buenos, a pesar del calor. Pudimos conocer rincones maravillosos entre los que podemos destacar la llamada sinagoga del agua, un descubrimiento inesperado y que se salvó de la quema gracias a un promotor que supo apreciar el valor de la historia. Por la tarde del domingo, y con algo menos de calor, seguimos con la visita. Llama poderosamente la atención la cantidad de turismo que existía, aunque también sus características comunes. La ciudad ha modelado una gran cantidad de servicios de calidad alrededor del turismo y del omnipresente aceite de oliva.
Al otro día, y tras recoger las cosas del hotel y hacer valer el refrán que dice que a quien madruga Dios le ayuda nos fuimos a Baeza. Estuvimos a punto de no realizar la visita. Pero la última decisión nos descubrió ser la acertada porque las estampas que regala Baeza te dejan boquiabierto. La subida hasta la catedral, con el palacio de Jabalquinto a un lado, es una subida que acelera el corazón (y no sólo por el esfuerzo).
Una visita altamente recomendable para conocer un rincón precioso de nuestra Andalucía, lleno de historia y presente.

Laín Coubert

lunes, mayo 23, 2011

Luz

Por fin es lunes. Y el lunes que estaba señalado en mi calendario. Hoy el café me ha sabido mejor. Ese café y esa tostada que me han acompañado en estos meses y que hoy me han sabido diferente. Un sabor que emana de saber que se están viviendo unos momentos históricos. El domingo de ayer, la jornada electoral de ayer, fue histórica. Una vez más las urnas esperaban las voces de los ciudadanos y ellos hablaron. El resultado, en un principio, fue el esperado y temido a partes iguales. Quizás salpicado de algo más de ímpetu y contundencia. Pero poco más.
A nivel nacional el PSOE debe reflexionar. Y actuar. Los hooligans sobran al mismo tiempo que faltan las propuestas. La ciudadanía ha gritado que los políticos del PSOE estamos lejos de ellos y nosotros debemos responder actuando y trabajando para acercarles nuestras ideas. De una forma creible y clara. Ésta es la oportunidad de cambiar nuestra formación de tal forma que se consiga que represente aquello que queremos y deseamos. Tenemos la posibilidad de mejorar como formación y elaborar respuestas y soluciones a los problemas que nos demandan los ciudadanos. Para ello debemos eliminar los pesos muertos. De nosotros depende el ser esperanza o recuerdo.
En El Viso el llamado tsunami azul no ha tenido el eco que ha resonado en otros lugares. En El Viso se ha dado un resultado que a todos contenta y a todos entristece. Y es que el que no se consuela....Creo que el horizonte que se abre está lleno de oportunidades y están ahí esperando que se trabaje para conseguirlas. Por ello no entiendo las caras de uno y otro lado. Algunos parecen olvidar que tras cada papeleta hay una persona. Una persona que ha depositado su confianza en una parte de ti. Por ello sólo me queda dar 4441 gracias. En realidad algo más, porque creo que se deben repartir esas gracias por todas las personas que votaron, con independencia de su papeleta.
Ojalá que nuestros 17 nuevos representantes (Manolo, Manolo, Marina, Antonio, Manoli, Baldo, Susana, Diego, Granada, Juan, Ana, Sebastián, Fernando, Baldomero, Elena, Manuel Ángel y Carlos Javier) consigan hacer avanzar este pueblo. Seguro que por ganas no se queda. Estos cuatro años en los que Manolo volverá a ser alcalde serán complicados pero también tremendamente interesantes e importantes. Los mitos de la política se resquebrajan y el trabajo volverá a copar el sitio que no debió perder. De ello dependerá todo.

foto
Laín Coubert

miércoles, mayo 11, 2011

Esas cosas raras llamadas libros (y CXIV)

Marta me regaló este libro por mi cumpleaños, dejándose llevar por esa manía mia de leer novela negra. Nunca había leído nada de Ruth Rendell pese a ser una de las más famosas creadoras de este tipo de novelas, proveniente de una escuela, la inglesa, famosa por este subgénero de literatura. Por ello me dispuse con ganas e ilusión a leer Trece escalones.
Lo cierto es que es una novela llamativa. A partir de la figura real de un asesino, John Christie, la autora nos muestra un elenco de personajes hipotecados por enfermedades mentales y por formas límites de ser. Estos personajes se irán enredando en una serie de circunstancias que, rozando la hilaridad, llegarán a desembocar en unas situaciones con asesinatos y persecuciones.
Todo se da, además, es un escenario tenebroso: una antigua casa londinense que se consume iluminada por un pasado que ya no sirve en el presente. Un escenario rodeado de termitas, cortinas rotas y suelos levantados; manchas de humedad y polvo acumulado. Toda una declaración de intenciones de la autora.
La novela no es de las mejores del género, pero es entretenida y su lectura te envuelve.
Está publicada por la editorial Urano en su línea Plata Negra.

Laín Coubert